Innover

Cada año definimos las innovaciones que hay que crear. A continuación, siguiendo un protocolo muy preciso, se realizan pruebas para encontrar un proceso de producción. Cada año realizamos más de 150 pruebas. Algunas ideas nunca superan esta fase, muy a pesar de Pome, a quien llamamos "la señorita de las 100.000 ideas".

Si el primer proceso es satisfactorio, producimos una pequeña serie para evaluar su reproducibilidad. Esta pequeña serie también nos permite someter el nuevo material a una serie de torturas para calibrar su comportamiento. Después viene la fase de industrialización, durante la cual mejoramos el proceso para hacerlo económicamente viable. Y aquí también, muchos prototipos no pasan esta prueba porque son demasiado caros de producir; entonces pasan a engrosar la larga lista de materiales que esperan a ser producidos algún día, quizá con una nueva tecnología.

Sin embargo, cuando todas estas etapas se han superado con éxito, se pone a la venta un nuevo material.

El departamento de innovación también se compromete a mejorar los procesos existentes, con dos leitmotiv: trabajar con materiales que tengan un bajo impacto en el medio ambiente y reducir los costes de producción.